Cualquier tiempo pasado fue mejor

2016_09_10-beltran

Al leer, escuchar o ver cualquier referencia al ascenso de hace veinte años a Primera, debería estar censurado. Basta ya de recuerdos que lo único que consiguen, al menos en mí, es cabrearme. Debo confesar que estoy atravesando unos días complicados anímicamente en lo profesional. El descenso me tiene atrapado y no logro meterme en el mundo amateur de la Segunda B. No conozco nada ni a nadie. Es un suplicio y un calvario que no perdonaré a sus culpables. Es por ello que, estos días, tener que recordar un ascenso coincidiendo con el vergonzoso descenso de hace un mes, es un castigo.

Asensio supo rodearse de gente irrepetible, personas que vivían por el RCD Mallorca y no del club.

Comparaciones odiosas

Las comparaciones que a la llegada de los americanos con Molango hicimos con ese RCD Mallorca de la familia Asensio con Beltrán, fueron precipitadas. Nos dejamos llevar por el entusiasmo. Apenas un años después se ha demostrado que los propietarios de hace veinte años y su imperio mediático, con un mallorquín como cabeza visible, han sido los mejores y más serios gestores que ha tenido el club en las últimas décadas. Don Antonio Asensio compró el club para hacer negocio en la época de la guerra de las televisiones por el fútbol. Pero acabó enamorado de la entidad y su afición hasta su muerte. Además construyó la ciudad deportiva de Son Bibiloni. De la cual el actual propietario ha pagado el mobiliario de una cafetería VIP para los peores futbolistas de la historia contemporánea rojilla.

Alemany y Asensio conversando en su despacho en Madrid. Foto: Diario de Mallorca.
Alemany y Asensio conversando en su despacho en Madrid. Foto: Diario de Mallorca.

Gente irrepetible

El propietario del Grupo Z, El Periódico y Antena 3 compró y supo rodearse rápidamente de profesionales para su beneficio y el de su negocio. Eran los Beltrán, Alemany, Frontera, Servalls, Bonet y todos los hombres del andritxol como el que, a la postre, sustituiría al doctor en la presidencia: el arquitecto Guillem Reynés. Aquí es donde quería llegar: el nivel intelectual, humano, profesional y de mallorquinismo que tenían los que formaban el otro equipo de gestión. Gente irrepetible, personas que vivían por el RCD Mallorca y no del club. La mayoría no tenían ni un despacho en el Lluís Sitjar ni en el Miquel Nadal. Ni tan siquiera una silla en Casa Gonzalo de Gènova desde donde Tomeu Serra movía los hilos del fútbol base y el filial. El estado mayor, comandado por Mateu Alemany, tampoco tenía despacho la mayoría. Hoy hasta el dimonió tiene oficina en la planta noble. Solo Frontera y Servalls disfrutaban de mesa y silla. Fueron el mejor jefe de prensa y director de relaciones que ha tenido la institución. El resto se llevaba los deberes a casa. Hoy, entre consejero delegado, director financiero y relaciones institucionales, la nómica roza el medio millón de euros para un club de Segunda B. Robert Sarver no ha sabido -creo que tampoco le ha interesado- rodearse y así está hoy su ruinoso negocio mallorquín.

Hace ya 20 años…

Termino poniéndome nostálgico. Nunca olvidaré el depsliegue que montamos la gente de COPE Mallorca en el hotel Melià América de Madrid. Fueron dieciséis horas en directo desde el hall, traslado a Vallecas en furgones del CNP, las pedradas al bus, transmisión o la ducha a Beltrán en el vestuario para acabar con la fiesta del ascenso y la espectacular llegada a Palma. Cuando esto pasó hace veinte años Maheta Molango, que hoy dirige la institución, tenía catorce años. Tiempos pasados claro que fueron mejores.


Foto portada: Beltrán fue duchado en el vestuario visitante de Vallecas tras el ascenso (Marca).

Sobre Tomeu Terrasa

Comunicador dedicado durante más de 30 años a la información deportiva. Ha narrado al RCD Mallorca en Primera y Europa además de acompañar a Moyà y Nadal alrededor del mundo desde 1997.

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