El curioso caso de Cedric Omoigui

2017_08_12 Cedric 01

La gran oportunidad

Cedric Omoigui tuvo un final de temporada agridulce. Ayudó a salvar al filial con sus goles, pero no pudo hacer nada por el primer equipo que acabó perdiendo la categoría. El descenso del Mallorca implicaba también el del filial y el delantero vivió las últimas jornadas con una mezcla de tristeza, rabia e impotencia. Para colmo, la promesa del club de concederle protagonismo en el primer equipo jamás se cumplió. Pero llegó el verano, y con él se ha presentado también la oportunidad de su vida. La mentalidad del futbolista ha cambiado y las dudas han dado paso a la ilusión. Ahora, el canterano mira al futuro con otros ojos. Ha cambiado la desconfianza por el honor de ser el pichichi de la pretemporada. Y lo que es más importante: Cedric empieza el curso con opciones reales de convertirse en alternativa al fichaje estrella para la delantera, Abdón Prats.

Su don está en su facilidad para ver portería y esta característica minimiza un perfil defensivo bajo.

Un talento de Primera División

Quienes conocen a Cedric aseguran de él que es un chico muy exigente consigo mismo. Extremadamente exigente, casi perfeccionista. Una personalidad que, a menudo, le ha jugado malas pasadas. El jugador ha combinado rachas magníficas con otros períodos de bajo rendimiento. Una falta de regularidad en la que también ha tenido mucho peso el calvario de las lesiones que le ha tocado vivir durante prácticamente dos años. El gran reto de Cedric es mantener la continuidad, porque de su fútbol casi nadie duda. En el club le definen como un talento capacitado para jugar algún día en la élite de la Primera División. Dicen de él que “con confianza, es de primer nivel”.

Cedric en un lance del encuentro amistoso de esta pretemproada ante el Toledo en el Salto del Caballo. Foto: RCDM.
Cedric en un lance del encuentro amistoso de esta pretemproada ante el Toledo en el Salto del Caballo. Foto: RCDM.

Jugador especial

Debutó en el primer equipo de la mano de Karpin, con apenas 20 años, pero sus primeros pasos no fueron los soñados. Escuchar pitos después de desperdiciar alguna ocasión no parece el escenario ideal para empezar. La dinámica del primer equipo no ayudó a un jugador especial que necesita sentirse querido. Quienes han trabajado a su lado reconocen que es recomendable mimar a un futbolista que tiene una cualidad muy preciada en este deporte: el gol. “Siempre ha marcado goles”, apunta quien ha seguido de cerca su trayectoria. El don de Cedric está en su facilidad para ver portería y esta característica es, precisamente, lo que minimiza un perfil defensivo bajo. Con 22 años, estamos ante un jugador renacido que posee una calidad única y que aportará competencia a la zona atacante de Vicente Moreno. Lo que es seguro es que si Cedric está en racha, mejor no desaprovecharlo.


Portada: Cedric Omoigui calentando con el peto del RCD Mallorca (Twitter).

Sobre Josep Verger

Periodista. Trabaja en la redacción de deportes de IB3 Televisió desde hace 10 años. Actualmente forma parte de la plantilla de redactores del Informatiu d'Esports.

Deja un comentario

*