Desplomados

2017_11_13 Xisco Hernandez

La única razón por la cual uno puede intentar convencerse de por qué Armando De la Morena sigue siendo entrenador del At. Balears es por conformismo. Los dirigentes de la entidad blanquiazul asumen, al no mover ficha, que el rumbo de esta temporada debe ser la permanencia y gracias. Pero esto no lo digo yo, sino los números y los antecedentes más inmediatos. El balance del técnico madrileño es de 16 puntos sobre 42 posibles. Con menos de la mitad de los puntos posibles, el objetivo de mínimos de la temporada se antoja una quimera.

Empieza a ser peligroso ver como, desde la décima jornada, se han perdido diez posiciones en un mes.

Inmovilismo

Hace dos años, en esta misma jornada catorce, Gustavo Siviero era cesado con cuatro puntos más que De la Morena y a solamente dos del PlayOff. Ahora mismo los balearicos están a siete de la cuarta plaza. Entonces la propiedad entendió que se necesitaba un revulsivo demostrando que todavía creían que era posible alcanzar la meta. Luego Ziege empeoró los resultados, cierto. Pero tampoco debemos olvidar, por ejemplo, que el alemán sumaba seis puntos más que el madrileño en esta misma jornada del anterior curso.

De la Morena dubitativo en su área técnica en el encuentro ante el At. Saguntino. Foto: GuiemSports.
De la Morena dubitativo en su área técnica en el encuentro ante el At. Saguntino. Foto: GuiemSports.

Rendición

Nico López, en la primera campaña de la propiedad germana (2014/15), sumaba trece puntos en esta misma instancia de la competición. La confianza en el inquero duró hasta la jornada 21 y el equipo se salvó. Lo cual viene a demostrar, una vez más, que ya solamente se piensa en el premio de consolación de la permanencia. Pero me vienen a la cabeza varias preguntas. ¿Puede salvarse un equipo que todavía no ha sido capaz de enlazar dos victorias? ¿A qué puede aspirarse siendo incapaz de ganar en tu propio estadio? Solamente los blanquiazules y el filial zaragocista -que no ha ganado en todo el año- guardan la triste similitud de no haber brindado una sola alegría a su afición.

Involución

Lo más peligroso de todo ello es ver la vertiginosa involución de la dinámica de resultados. El equipo no ha pisado las cuatro primeras plazas en toda la temporada. Normal a tenor de la irregularidad. La imagen de Xisco en camilla es la representación de un club en la UVI y sin capacidad de reacción. Empieza a ser peligroso ver como, desde la décima jornada cuando el equipo era quinto, se han perdido diez posiciones en un mes. Una auténtica caída libre que no parece tener red de seguridad. Bueno, sí. El arrebato de una desorientada plantilla que, a pesar de caos táctico planteado en la segunda mitad por el técnico, sacó el orgullo para intentar una machada y reivindicarse. Pero poco más.

Sobre Pau Ferragut

Especialista en tenis y estadísticas deportivas. Ha cubierto la información de Roland Garros desde 2011.

Deja un comentario

*