El fortín de Manix

Mandiola y Rovirola durante la pretemporada actual. Foto: GuiemSports.

El At. Balears estrenó su casillero de victorias doblegando al Alcoyano en Son Malferit (1-0). El tanto de Fullana al filo del descanso bastó a los de Manix Mandiola para certificar el primer triunfo del curso y sumar cuatro puntos sobre seis posibles en este arranque. Si hay un dato que llama la atención es la inversión de la tendencia de eficiencia como local de los balearicos. La pasada campaña los aficionados blanquiazules no vieron la primera victoria de los suyos en casa hasta el décimo encuentro en Son Malferit ante el Formentera com un balance de tres derrotas y seis empates.

Son Malferit ya no es una excusa. Mandiola ha logrado hacer una virtud de la principal flaqueza que se encontró.

Más oficio

Desde la llegada del técnico vasco el ATB se mantiene invicto en Palma. Son cinco triunfos consecutivos con Mandiola en el feudo blanquiazul. El balance de los nueve encuentros es de seis victorias y tres empates. Los primeros dos envites se saldaron con con igualada ante Elche y Sabadell (1-1) con un guión parecido. Los balearicos se fueron al descanso con una ventaja que se neutralizó en el segundo tiempo. Desde entonces sí se notó más oficio a la hora de gestionar y administrar las rentas y los complicados minutos finales de los partidos. En los siguientes siete encuentros solamente la Penya Esportiva logró puntuar en Son Malferit. Deportivo Aragón (2-0), Hércules (1-0), Ontinyent (3-1), Alcoyano (1-0), Ebro (3-1) y de nuevo los alicantinos esta temporada (1-0) han sido víctimas del fortín de Manix.

Volckmann y Mandiola departiendo durante el calentamiento del ATB. Foto: GuiemSports.
Volckmann y Mandiola departiendo durante el calentamiento del ATB. Foto: GuiemSports.

Más sólidos

En los primeros diez encuentros en casa se sumaron diez puntos de treinta y en los siguientes nueve, con el técnico eibarrés en el banquillo, son veintiún puntos de veintisiete posibles. También se ha notado en el apartado defensivo. En ese primer balance el coeficiente de goles marcados y encajado en Son Malferit era negativo (7-9) mientras que, la racha actual, es positivo (13-4). Queda claro que Mandiola ha logrado hacer una virtud de la principal flaqueza del equipo que se encontró reconciliándose con el aficionado en casa. El vasco ya dijo en pretemporada que el objetivo es que el balearico vuelva a sentirse orgulloso de los suyos y, por ahora, va por buen camino. Son Malferit ya no es una excusa.

 

Sobre Pau Ferragut

Especialista en tenis y estadísticas deportivas. Ha cubierto la información de Roland Garros desde 2011.

Deja un comentario

*

Acepto la politica de privacidad *