Los empates ya no sirven

2017_03_11 Olaizola

El Mallorca se juega la permanencia en once finales y no solo centrarse en cinco duelos directos. En primer lugar porque sus rivales también se juegan la vida y serán encuentros muy duros y complicados. A veces es mucho más sencillo enfrentarse a rivales que ya no se juegan nada en la clasificación y ni les va ni les viene estando en una posición cómoda. Estos pueden ser los casos del Elche o, en un momento dado, el Valladolid si no entra en PlayOff.

Solo vale ganar porque tres empates suman lo mismo que una victoria y dos derrotas.

De tres en tres

Los de Olaizola deben ir partido a partido. Solo vale ganar porque tres empates suman lo mismo que una victoria y dos derrotas en las cuales tus rivales directos pueden sacarte más ventaja. A veces es mejor ganar dos partidos y perder otro dos, que empatar cuatro. En el primer caso sumas seis puntos y solamente cuatro en el segundo. Ahora lo único que importa es sumar de tres en tres. Jugando con la convicción de la segunda parte ante el Levante con presión alta, convicción y el desborde que hacía tiempo que no se veía -además de ganar los uno contra uno, generando peligro y poniendo en aprietos a un gran equipo como es el líder- el Mallorca tendrá muchas opciones de ganar partidos en estas últimas once finales.

Los futbolistas del Mallorca celebraban el tanto del empate de Raíllo. Foto: LFP.
Los futbolistas del Mallorca celebraban el tanto del empate de Raíllo. Foto: LFP.

Invertir la dinámica

Ahora bien, si vemos a un equipo con el nerviosismo de la primera mitad y dando facilidades al contrario como también el día del Huesca, estará condenado. Cada error que se comete en defensa cuesta un gol y ello está ligado a las dinámicas. Cuando esta es negativa, todo lo que sucede te resta. De ahí la importancia de sumar de tres en tres. El ejemplo es el Nàstic. En sus últimos cinco partidos ha ganado cuatro. Sumar doce puntos le ha sacado de abajo. Esa es la dinámica adecuada. Cuando se sale a no perder, se termina pagando. Saliendo a ganar, se puede perder. Pero se suele sumar mucho más al final. Esa debe ser la consigna en este final de liga independientemente de cual sea el rival. En muchas fases de los partidos se deberá ser cauto, pero desde el minuto uno hay que salir a ganar. Si se pierde por arriesgar, hay que ir a por el siguiente encuentro porque los empates ya no sirven.


Foto portada: LFP.

Sobre Toni Amor

Entrenador de fútbol. En la isla: UD Arenal, At. Baleares y Mallorca B. Experiencia en el extranjero actualmente como segundo entrenador del Al Shabab de 1ª División saudí. Anteriormente en Al Wasl (filial) y Al Wahda (1ª División) en EAU además del Al Hilal (1ª División) en Arabia Saudita disputando seis encuentros de la Asia Champions League.

Deja un comentario

*