Espíritu Pedraza

2018_01_09 Pedraza

A menos de dos semanas para el derbi, solamente la figura de Ángel Pedraza logró unir el recuerdo de barralets y balearicos. Son ya siete años sin el capitán para unos, míster para otros y eterno para el fútbol. Le conocí en su etapa blanquiazul y la última frase que me dijo al despedirse fue: “siempre nos quedará Tudela”. Una sentencia que resume muchas emociones y recuerdos vividos en la temporada 2009/10. El At. Balears estaba cumpliendo un año de penitencia en Tercera tras el primer asalto fallido a la categoría de bronce. El manacorí Pere Mariano fue cesado tras perder contra el Campos a domicilio en las primeras jornadas y, entonces, apostaron por Pedraza.

Se ganó el corazón del Estadi Balear sin tener nunca una mala palabra para nadie a pesar de su pose recia pero honesta.

Una familia

El nuevo míster tuvo que lidiar con varios contratiempos. El primero era conjugar una plantilla diseñada con la flor y nata de la Tercera balear y las incorporaciones nigerianas llegadas de la mano de Inverfútbol. No sólo logró hacer campeón al ATB -mínimo exigible- sino que esa plantilla heterogénea terminó siendo una familia y, con ello, se recuperó la Segunda B a pesar de sufrir lo indecible ante el Tudelano en el encuentro de vuelta. Pedraza cerró filas con el vestuario, su staff técnico y parroquia balearica. El capítulo de la planta noble lo dejaremos a un lado porque no es momento para reabrir heridas.

Ángel Pedraza y su característico reloj-cronómetro en el banquillo del ATB en Sa Pobla. Foto: Fútbol Balear.
Ángel Pedraza y su característico reloj-cronómetro en el banquillo del ATB en Sa Pobla. Foto: Fútbol Balear.

Héroes de Tudela

Los Linares, Esteban, Bazán, Pomar, Óscar, Ernesto, Morales, Azcona o Edu junto a los Lawal, Peter, Ebook, Rafeal y Bio son recordados en el imaginario colectivo blanquiazul como los héroes de Tudela. Gio selló el ascenso desde los once metros e hizo enloquecer a los trescientos desplazados a Navarra. Con el pitido final se fundieron jugadores, equipo técnico e hinchada en la celebración sobre el césped. Pedraza lo había logrado gracias a su talante, carisma y experiencia. Con su inseparable reloj-cronómetro en mano durante los noventa minutos de cada encuentro, con Llistó -capitán y puro ADN balearico- como su extensión sobre el césped y la humildad que le caracterizaba se ganó el corazón y el respeto del Estadi Balear sin tener nunca una mala palabra para nadie a pesar de su pose recia pero honesta.

Legado inigualable

En su multitudinaria despedida en el bar Veracruz, tras no ser renovado, no me salían las palabras al estrecharle la mano. “Siempre nos quedará Tudela”, me dijo. Y es por ello que quiero recordarle así siete años después de su pérdida. Gracias a Tudela y al espíritu de Pedraza el ATB está hoy en Segunda B. Este patrimonio pudo aumentarse en varias ocasiones optando a subir de categoría. Pero el legado del míster es inigualable y ello queda demostrado en las numerosas muestras de cariño en forma de homenajes que la familia blanquiazul no ha dejado de brindar a su familia de sangre.


Portada: Ángel Pedraza y María Ferretjans -fisio- abrazándose tras consumarse el ascenso (Toni Moyà).

Sobre Pau Ferragut

Especialista en tenis y estadísticas deportivas. Ha cubierto la información de Roland Garros desde 2011.

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