Farsa olímpica del Govern

2016.08.31 Gala IB

No entiendo esta obsesión del Govern Balear con los homenajes -previos y post JJOO- con nuestros deportistas que estuvieron en Rio de Janeiro. Ya opiné en el articulo de la entrega a Nadal en Manacor, pero lo de la gala en el Palma Arena ha sido para que la presidenta -o quien mande- cese a la cúpula de la Conselleria responsable del espantoso ridículo y fracaso del evento.

Se anunció a bombo y platillo -con despliegue incluído- de la Radiotelevisión autonómica citando a la prensa 45 minutos antes del inicio para que una reponsable -en tono energico y faltón- nos leyera las reglas para movernos antes, durante y después del acto. Una veterana fotógrafa me comentó “ni que estuvieramos en Marivent con los reyes”. Desde el primer minuto todo fue un descontrol y, cada uno de los periodistas, intentó cumplir con su trabajo luchando contra el desastre organizativo del departamento de comunicación.

Propaganda camuflada de homenaje

Lo del Palma Arena es una de las mayores farsas que se han montado, con el agravante que ha sido una institución pública la responsable al ocultar que solo aparecería un medallista: el palista Marcus Cooper. El resto lo haría en un vídeo grabado con teléfono móvil o Skype. Cierto es que algunos están compitiendo, pero otros siguen de vacaciones y no han querido perder un minuto de su descanso para asistir a un acto politico camuflado de homenaje. La gran estrella fue Melani Costa, acompañada de David Bustos y el mas aplaudido de la noche fue el pollencí Sete Benavides. Con su frase “otra vez me ha faltado una palada” nos tiene rendidos.

Ahora espero que la próxima convocatoria sea para inagurar una instalación deportiva.

Ausencias conocidas

Gonyalons -cerebro de la farsa- sabiendo de ante mano que fallarían los cracks, quiso premiar a entrenadores, fisios, utilleros que, de una manera u otra; estuvieron en Rio. Pero también con muchísimas ausencias. La estrategia era alargar el acto para que la presidenta Armengol -y sus consellers presentes- vieran desfilar gente recibiendo la famosa insignia.

Una vez mas se cumple algo que siempre os he comentado: los JJOO son un divertimento para la élite que solo les interesan mientras están compitiendo en busca de la medalla, el podium y la bandera. Lo que he llamado orgullo deportivo. Ni antes, ni después, les interesan. Mientras que, para los deportistas de disciplinas minoritarias, es todo lo contrario como quedó demostrado en la gala.

Por eso hablo de farsa. Gonyalons sabía perfectamente que ninguna estrella aparecería. Pero él y su jefa montaron este acto de propaganda política. A la salida se me acercó alguien y me comento: “ahora espero que la próxima convocatoria sea para inagurar una instalación deportiva”.

2016.08.31 Cooper

Sobre Tomeu Terrasa

Comunicador dedicado durante más de 30 años a la información deportiva. Ha narrado al RCD Mallorca en Primera y Europa además de acompañar a Moyà y Nadal alrededor del mundo desde 1997.

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