Feim mallorquinisme

2017_04_14 Mallorquinisme

El desánimo es total y hoy no hay nadie que no dé por descendido al laureado club mallorquinista. Este jueves me estremecía y al mismo tiempo me indignaba ver al Genk jugar en Vigo una eliminatoria de la UEFA. Los belgas fueron uno de nuestros rivales cuando los rojillos eran un club estructurado en lo deportivo y lo social. Ellos siguen en la élite.

Fueron unos años muy intensos pero era un lujo: liga, Copa, UEFA, Recopa y el sueño de la Champions.

EuroMallorca

Toda la isla seguía con interés y pasión el día a día del club y del equipo que se movía por todo el continente. El escenario que se avecina es de una pobreza futbolística extrema. La época dorada del club la viví con intensidad como enviado especial en aquellos gloriosos años. No paraba de viajar. Fueron unos años muy intensos pero era un lujo: liga, Copa del Rey, UEFA, Recopa y el sueño de la Champions. El mallorquinista -y muchos que no lo eran- veían en Telenova las previas de la ciudad, clubes y futbolistas rivales. Los post partidos, donde mostrábamos como eran los viajes de cientos de aficionados, todos nos sentíamos importantes y orgullosos de estar y seguir a un club de fútbol UEFA.

Aspecto de la grada en la final de la Copa del Rey, en Elche, en el año 2003.
Aspecto de la grada en la final de la Copa del Rey, en Elche, en el año 2003.

Marea de chubasqueros rojos

Hoy la fractura entre el club y la sociedad es una triste realidad. A muy pocos les ocupa ni preocupa el RCD Mallorca. Solo existe ese morbo de saber qué día será oficial el descenso y, posiblemente, la desaparición tras más de cien años de historia. Desplazamientos masivos de miles de personas en barco, bus o avión eran la prueba de la sintonía que existía entre entidad y jugadores hacia la sociedad mallorquina. Fueron miles los que viajaban con el equipo sin ser abonados. Solo simpatizantes movidos por aquella famosa frase del entusiasta Tolo Güell de “feim mallorquinisme”. Era bonito ver a los mallorquines pasearse por las ciudades europeas de rojo. No puedo olvidarme del famoso chubasquero que el Consell de Mallorca regaló a todos los que viajaron a la final de Copa de Valencia, en 1998. Hoy en día los que lo conservan lo deben tener como una reliquia.

De Europa al pozo

Hoy en día ni siquiera se organizan viajes. El Mallorca visitó Inglaterra, Serbia, Croacia, República Checa, Bélgica, Grecia, Alemania, Holanda, Noruega, Rusia, Turquía, Mónaco o Chipre. Otro dato demoledor y que deja al descubierto la desconexión del club con los lectores, oyentes y televidentes: se ha pasado de llevar una comitiva de doce medios de comunicación locales, más televisiones nacionales con unos veinte periodistas y ello contrasta con los cuatro que hoy seguimos acompañando al equipo en Segunda. Fueron años fantásticos con una buena gestión, futbolistas implicados y de profundos valores humanos y deportivos. Una prensa involucrada con el proyecto institucional de un RCD Mallorca top. A Molango, cuando le hablan de esa época, enseguida le encuentra peros a la gestión económica. Él lo hubiese hecho de otra manera para no haber acabado en concurso de acreedores. Con esta propiedad puede ser incluso peor si se desciende a Segunda B. Será una humillación.


Foto: RCDMallorca1916.com

Sobre Tomeu Terrasa

Comunicador dedicado durante más de 30 años a la información deportiva. Ha narrado al RCD Mallorca en Primera y Europa además de acompañar a Moyà y Nadal alrededor del mundo desde 1997.

Deja un comentario

*