El gran reto de Olaizola

2017_01_06-olaizola

El gran reto de Javier Olaizola es ganarse la complicidad del vestuario. En este apartado antes que en ningún otro es donde tiene que centrar la mayor parte de sus esfuerzos. El vasco no puede desatender aspectos tales como la táctica, el rival o el físico de sus futbolistas ya que hacerlo sería negligente. Sin embargo, ahora la prioridad debe ser conseguir la confianza de sus jugadores. Por el camino es importante ir cosechando victorias que alimenten el ego del grupo y que refuercen la moral, aunque los triunfos deben servir por encima de todo para que Olaizola gane autoridad ante sus hombres.

El objetivo de Javier Olaizola es hacer creer en ese bien general más que individual.

Gestión de activos

Juan Rodríguez, Juan Domínguez y Culio son los tres de Fernando Vázquez y son también tres miuras con los que lidiar para el técnico. En distinta medida, han acogido el relevo en el banquillo con recelo. Tienen una ascendencia incuestionable en el terreno de juego. Olaziola sabe de su tremenda influencia en el equipo. Es vital que conecten para que su relación con el resto del ecosistema sea sana. Brandon, el pichichi, es un hombre de Olaizola.

Olaizola en la previa del partido ante el Mirandés- Foto: Fútbol Balear.
Olaizola en la previa del partido ante el Mirandés- Foto: Fútbol Balear.

Brandon ya ha manifestado en alguna ocasión que el entrenador más importante de su carrera es precisamente el técnico vasco. El de Santanyí debería ayudar al técnico. Está en deuda con él. Los capitanes Yuste, Cabrero y Company son el enlace con el resto de la plantilla y con los dirigentes. Es importante que la relación con los capitanes sea fluida y sincera. Los nuevos fichajes y cantera son los que lleguen ayudarán a dinamizar el grupo y aportarán aire fresco. La cantera también. Saúl, James y Ángel Sánchez así lo demuestran.

Códigos de vestuario

Un vestuario tiene sus códigos y sus componentes. Están los líderes, los comparsa, los que alegran el día y las manzanas podridas, que también las hay. A éstas últimas hay que apartarlas, sin miramientos. En el vestuario del Mallorca hace tiempo que no hay un grupo cohesionado, fuerte, con un interés colectivo, compartido y sin fisuras. El objetivo de Javier Olaizola es hacer creer en ese bien general más que individual. Una misión casi imposible: que este grupo de jugadores esté dispuesto a dejar la vida por el otro. Entonces, sólo entonces, el Mallorca volverá a estar más cerca del objetivo.


Foto portada: LFP.

Sobre Josep Verger

Periodista. Trabaja en la redacción de deportes de IB3 Televisió desde hace 10 años. Actualmente forma parte de la plantilla de redactores del Informatiu d'Esports.

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