Un Mallorca de dos caras

Culio transformando el penalti del segundo gol ante el Rayo. Foto: LFP.

¡Vaya manera de terminar la semana! Lo mejor ha sido la victoria y salir del descenso. Pero el sabor es agridulce tras vivir una segunda mitad de mucho sufrimiento demostrando la doble vertiente de un Mallorca incapaz de enlazar 70 minutos de buen juego. Una lástima no haber ganado el golaverage al Rayo. Demasiados nervios y ansiedad pero los puntos eran bien necesarios tras un mes sin ganar. Los mejores fueron Culio, Angeliño y el segundo tiempo de Brandon y Lago vaciándose sobre el campo.

Demasiados nervios y ansiedad pero los puntos eran bien necesarios tras un mes sin ganar.

Un Rayo desangrado

Olaizola planteó un partido con la novedad de Angeliño en el lateral izquierdo. Me apetecía ver que era capaz de aportar al equipo este joven jugador con tan buena pinta. Se inició el partido con 4-2-3-1 con variante 4-4-2 con Lago y Brandon alternándose arriba y ayudando en defensa. Pocas novedades más en un equipo reltivamente sólido y con más experiencia sobre el terreno de juego. Los primeros minutos fueron intensos por parte de ambos conjuntos con presión y sin dejarse jugar. Con el paso de los minutos el Mallorca si hizo con el dominio del partido. Un fallo de Amaya permitió a Brandon asistir a Lago para abrir el marcador y descomponer a un rival poco solidario tras el golpe encajado. A medida que pasaba el tiempo el Mallorca monopolizó el balón con un Domínguez y Sasa bien posicionados. Angeliño brilló en ataque permitiendo a Culio jugar unos metros más hacia adelante con los dos de arriba. La acción del penalti es muestra de ello con la incorporación del argentino en el área. Tras el segundo tanto el Rayo desapareció. Destacaría también la poca presencia de la banda derecha, tal vez son órdenes del vasco a sabiendas de las cualidades de Angeliño. Ello relevó a Campabadal a posiciones más defensivas.

Dormidos tras el descanso

Tras una primera parte bastante plácida, se giraron radicalmente los acontecimientos. El Mallorca salió totalmente dormido y, a los dos minutos, le ganaron la espalda a un Campabadal que no tuvo su día. Álex Moreno, el más bajito de la clase, metía al Rayo en el partido. No solo por el tanto que recortaba diferencias sino por tres acciones de mucho peligro poniendo en jaque al lateral catalán. La mayoría de futbolistas del equipo demostró en el segundo tiempo ser un conjunto endeble. A partir de ahí el Rayo se hizo dominador reculando al Mallorca viendo que podía lograr el empate. Con suerte no llegaron con claridad y, a partir del minuto 20, los locales recuperaron el tono aunque el encuentro se volvió de ida y vuelta jugando a la ruleta rusa.


Foto portada: LFP.

Sobre Jordi Borrell

Ex futbolista del Mallorca B y Constancia. En el filial coincidió con Pep Lluís Martí, Miki Garro o Raúl Pareja. Ex miembro de la secretaría técnica del fútbol base del RCD Mallorca durante diez años.

1 comentario

Me gusta lo de “Álex Moreno, el más bajito de la clase” cuando según la web transfermarkt mide 1.79 metros frente a Campa que mide 1.78 y comparado con los bandas del mallorca: salomao 1.74, pol 1.77, moutinho 1.78…

Eso del mas bajito de la clase…

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