Una década después

2018_07_06 Nadal 02

Aunque sigue inmerso en plena competición, el 6 de julio es una fecha marcada en la carrera de Rafel Nadal. Ese mismo día en 2008 lograba levantar por primera vez el trofeo de campeón en Wimbledon. Fue precisamente ante su verdugo en las dos anteriores finales en el All England Lawn Tennis Club. Roger Federer sucumbió, tras cinco espectaculares mangas, en el que algunos no han dudado en catalogar como el mejor partido de la historia. Me considero incapaz de suscribir tal afirmación. No obstante marcó un antes y un después en la carrera de un tenista al que, desde entonces, dejaron de considerarle exclusivamente como un terrícola.

Hay momentos en tu carrera que son clave y poder al fin ganar Wimbledon fue, sin duda, uno de ellos.

Sin mangas y piratas

Diez años después, Nadal atesora un segundo título en Londres gracias a su conquista en 2010 ante Berdych. Sin las urgencias de entonces, el manacorí disfruta en la actualidad de otra forma de encarar el tercer Grand Slam del año. Mantener el número uno no es su prioridad y la preparación para el torneo no ha sido competitivamente frenética como estilaba antaño tras conquistar la tierra de París. El once veces campeón de Roland Garros preserva su físico en la transición arcilla-hierba entrenando en Mallorca y esperando a tomar ritmo competitivo durante el mismo torneo. Los tiempos cambian y aquel joven melenudo de camiseta sin magas y pantalones pirata, escucha a su cuerpo. Precisamente el año siguiente no pudo optar a defender el primero de sus títulos en Wimbledon debido a problemas físicos.

2018_07_06 Nadal 01

Abrir el camino

Nadal disfruta de un torneo el cual calificaba como su favorito cuando era adolescente. Lo hace de otro modo. Un día antes de volar al Reino Unido, el mallorquín tuvo tiempo en Santa Ponça de recordar la efeméride tras una década. “Fue uno de los partidos más emocionantes que he jugado nunca”, recordaba sobre ese trepidante nueve a siete en el quinto set que terminó al estrellar Federer un drive a la red de una pista Central casi a oscuras. El actual número uno califica el hecho de haber ganar Wimbledon por primera vez como un momento “muy importante dentro de mi carrera que significó un paso adelante y abrió el camino”. A partir de entonces ganaría el Open de Australia en 2009, un año después repetiría en Londres para cerrar el Grand Slam en el US Open. Precisamente en Nueva York ganó también en 2013 y 2017. Para terminar, Nadal afirmó que “hay momentos en tu carrera que son clave y ese fue, sin duda, uno de ellos”. 

Sobre Pau Ferragut

Especialista en tenis y estadísticas deportivas. Ha cubierto la información de Roland Garros desde 2011.

Deja un comentario

*

Acepto la politica de privacidad *