Vallori: «Mallorquinistas se alegraron de mi accidente»

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Salió de Son Bibiloni con un mal sabor de boca tras quedarse sin ficha del filial, a un día del cierre del plazo, para ser inscrito en Segunda B. Fue entonces cuando Guillem Vallori (34 años) inició su andadura en la Tercera balear. Militando en la Penya Esportiva Santa Eulàlia se fue a probar en el Grasshopper de la Superliga suiza. Tras un exitoso paso por el club más laureado del país helvético -debutando en competiciones europeas-, Vallori cambió Zürich por Múnich. Pasó cuatro temporadas -más una extra renovado a pesar de su lesión- en el 1860 de la capital bávara. Después de diez años, regresó este verano a la isla tras fichar por el At. Baleares. Esta temporada es el segundo futbolista de campo que más minutos acumula. Vallori repasa en TTdeporte.com sus experiencias en el extranjero y como llega el derbi contra el Mallorca B.

Pau Ferragut: Tras vivir un ambiente enrarecido en el último partido en casa, ¿llega este derbi en buen momento para aunar fuerzas?

Guillem Vallori: Da igual el momento. Son bastantes jornadas sin ganar y, sumar los tres puntos, marcaría un punto de inflexión moral.

Era espectacular compartir estadio con el Bayern. Aquí deberíamos concienciarnos del trabajo que supone.

Has vivido rivalidades entre los clubes de Zürich y Múnich, ¿merece Palma tener un derbi como Sevilla, Madrid o Barcelona?

Un derbi es algo muy bonito. Paralizaría Palma como pasaba en Zürich. Pero todo lo que se salga de la rivalidad deportiva, sobra. Empaña el fútbol y, por desgracia, seguirá hasta que no se haga nada al respecto.

Vallori promocionando el Oktoberfest durante su etapa en el Múnich 1860 (2011-16).
Vallori promocionando el Oktoberfest durante su etapa en el Múnich 1860 (2011-16).

Así como están ahora mismo las cosas en ambos clubes, ¿en qué categoría verías más factible que vuelvan a encontrarse el primer equipo del Mallorca y el At. Baleares?

A día de hoy, clasificatoriamente, no habría derbi el año que viene. Mi sueño sería poder jugarlo en Segunda.

Entre el futbolista y el éxito hay demasiadas personas que quieren sacar provecho poniendo barreras.

Tras el primer derbi tuviste algunos rifirrafes en las redes sociales. ¿Está saliendo de madre la relación entre personajes públicos y anónimos?

Hay individuos que solo van al insulto. No me quitan el sueño pero estoy muy contento de quitárselo a ellos. Hace dos meses sufrí un accidente de coche y hubo aficionados del Mallorca alegrándose en Twitter. Dios no quiera que les suceda a ellos.

En relación a tu experiencia, ¿se le da pocas oportunidades al jugador de casa en la isla?

Los representantes nos privan de ello. En Suiza el mío solo ganaba dinero si yo tenía éxito. En la mayoría de casos, entre el futbolista y el éxito, hay demasiadas personas que quieren sacar provecho poneniendo barreras.

En Suiza el fútbol interesa lo mismo que el balonmano en España. No termina de enganchar

¿Dónde situarías a los clubes de la Superliga suiza dentro de nuestro fútbol?

Basilea y Young Boys podrían estar en mitad de tabla en nuestra Primera. Exceptuando dos o tres equipos de abajo, el resto pueden equipararse al Eibar o Leganés actuales.

Vallori celebrando un gol en su etapa en el Grasshopper suizo (2007-2012).
Vallori celebrando un gol en su etapa en el Grasshopper suizo (2007-2012).

¿Qué lugar ocupa el fútbol en un país como Suiza donde mandan los deportes de invierno?

Podría compararse al balonmano en España. Interesa y llama la atención pero no termina de enganchar. En Zürich solo venían siete mil espectadores en un aforo de treinta mil. Solo se llenaba cuando venía el Basilea.

Las televisiones son las que firman a los cracks para el Barça y el R. Madrid.

¿Cómo es compartir un estadio Champions como el Allianz Arena de Múnich?

Espectacular. El estadio se ilumina y decora entero de rojo o azul según juegue el Bayern o el 1860. Había cuatro vestuarios. El nuestro quedaba a mano izquierda del túnel y era solo para nosotros. El Bayern tenía el suyo fijo también. El visitante se cambiaba en el del lado contrario dependiendo de contra quien jugara esa jornada.

En Palma se ha hablado mucho, en el hipotético caso de un ascenso del At. Baleares y sin el Estadi reformado, de compartir Son Moix. ¿Lo verías factible tras haberlo vivido en el extranjero?

En Múnich funciona. Pero hay que concienciarse de que allí se cambia la decoración de arriba a abajo partido tras partido. Lo veo factible, lo he vivido en Zürich y Múnich, y me gustaría porque significaría que hemos ascendido.

En la Bundesliga los clubes son de la afición. Los dirigentes nunca van contra su gente.

La Bundesliga presume de estadios llenos gracias a precios razonables y horarios racionales. ¿Qué debe aprender la LFP de Alemania?

Que el fútbol no es un negocio. Las televisiones son las que firman a los cracks para los dos grandes de nuestra liga. El Bayern no va a fichar a un futbolista por cien millones aunque los tenga. Sabe que no es una fórmula viable. En la Bundesliga los clubes son de la afición. Salvo el RedBull de Leipzig, que es un caso a parte, los dirigentes nunca van contra su gente.

Sobre Pau Ferragut

Especialista en tenis y estadísticas deportivas. Ha cubierto la información de Roland Garros desde 2011.

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