No todos los días se goza de la oportunidad de comentar la actualidad de nuestro deporte con quien es uno de sus próceres más célebres y destacados.
En El Rutómetro en EsRadio Baleares tuvimos tal fortuna este pasado miércoles, y, a decir verdad, la charla nos dejó algunas perlas que merecen escribir sobre ellas.
Las palabras de Matxín pusieron en evidencia que la base del éxito rotundo que acumula su equipo — tres años consecutivos como mejor equipo del mundo— es consecuencia del trabajo incansable, del talento que gestiona, de la constancia y de un afán muy particular de alcanzar la perfección.
Es muy consciente que es un objetivo imposible, sin embargo, el no cejar en la búsqueda de la cuadratura del círculo, se convierte en la piedra filosofal de la máquina de ganar en la que ha convertido su escuadra.
Una temporada “casi” perfecta
Noventa y siete victorias jalonan un año que roza la perfección, sin que exima del asombro. De no ser por la cadena de errores que se dieron en el Colle de Finestre del pasado Giro —el día en el que Isaac del Toro maduró para siempre y perdió la maglia rosa—, la cuadratura de la temporada tendría una forma todavía más redondeada.
Aquella etapa fue su “mayday” particular. Lo más parecido al instante cuando se pierde el control de un helicóptero. Sin embargo, Del Toro, cicatrizó muy bien la herida y el balance de su temporada finalizó de forma brillante
El sabio consejo de Matxin está detrás. Por algo se le reconoce como descubridor y escultor de grandes ciclistas. Su “Moisés” particular es Tadej Pogacar, el número uno, el mejor del mundo por quinto año consecutivo.
Por este motivo, ambos forman parte de la historia. Como sucedió con Cavanna y Coppi; Matxín y Pogacar son uno.
Matxín y Pogacar, como sucedió con Cavanna y Coppi, son uno.
No descansa Matxín. Planifica, ordena, analiza y observa. Es optimista con el presente del ciclista español. Se queja, con razón, de la insistencia que tiene el aficionado patrio de mirar por el retrovisor.
Respeta a sus rivales y se exige más, a fin de mantener la posición que actualmente ocupa en el ciclismo. Sabe que todo pasa, recuerda que no siempre luce el sol. Lejos quedan los días grises, pero en aquellos tiempos se enraizó fuertemente su pasión, su amor por ciclismo.
La sobremesa con Matxín termina hablando de sueños, del olimpo del quinto Tour de Francia de Pogacar. El próximo julio sabe que les aguarda algo muy grande. Ellos, los conocedores, respetuosos y admiradores de un deporte que aman.
Puedes escuchar el programa con la entrevista en el siguiente enlace:
Foto: Ciclismo a Fondo



Tu entrada en el programa creía que no se superaría, el Gran Pedro delgado Libertad de Expresión.
Pero la entrevista con Matxin lo supero.