Monumental Classicissima

Llega el primer monumento de la temporada, la carrera más abierta que tenemos en la era Pogacar. Cuentan de ella que es la más fácil de correr y la más difícil de ganar. En ello está el esloveno desde hace años.

Después de casi trescientos kilómetros en las piernas, en el tramo final, llegan los escollos más renombrados del calendario: la Cipressa y el Poggio. La denominación de estos dos promontorios adquiere relevancia por su importancia en el desarrollo de la clásica.  

Los foros ciclistas hablan de los números de Pogacar en la Cipressa, enclave donde se espera que el campeón de mundo ejecute su ataque casi sobrenatural. Este es un dato anecdótico. Probablemente, irrelevante. Como comentaba Javier Ares en el análisis de la carrera que hizo el pasado miércoles en El Rutómetro en esRadio Baleares, nada tiene que ver una serie “a balón parado” que lo que sucederá en plena competición, con el desgaste natural de llevar cuatro horas de competencia.

La obsesión de Pogacar

Pogacar tiene el respaldo de un equipo excepcional, como destacó Claudio Chiapucci, ganador de la Classicissima en 1991 e invitado en el último programa de radio. Esta ventaja podría afectar al favorito natural, el actual campeón Mathieu Van der Poel.

Al holandés el hemos visto inconmensurable en este mes de marzo. Puede repetir victoria.

Oscar Freire, en tres ocasiones, y Miguel Poblet, en 1959, son los únicos españoles que han ganado la Milán San Remo.

Son muy pocos los que han conseguido repetir triunfo. Solo figuras como míticas como Bartali, Coppi, Merckx, Van Vlaeminck o Fignon, por citar algunos de los más venerables de la historia de la legendaria Milán San Remo.

Disfrutemos del primer monumento. De la carrera que alumbra la primavera, sobrenombre por la que también se le conoce en Italia.

Es una carrera perfecta, se junta todo. El paisaje destaca por su esplendor y la floración anuncia el fin del invierno. Se percibe en las caras de los corredores la gravedad de la tradición de una carrera más que centenaria. Completa el glosario, la mayúscula expectativa al comprobar la alineación de unos titanes enrabietados de celo competitivo.

 

Pogacar y Van der Poel, los grandes favoritos.

Sobre Fernando Gilet

El Rutómetro de Fernando Gilet. Blog personal | IG @fernandogilet | Opinión, comentario y análisis de la actualidad ciclista de allí y de aquí con un toque muy personal.

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