Agónica salvación

El Mallorca alcanzará su trigésima temporada en Primera División. El equipo que dirige Javier Aguirre logró una permanencia al límite este domingo en Pamplona en una última jornada en la que dependía de sí mismo para salvarse y evitar acabar igual que la temporada con Vicente Moreno en el banquillo (2019/20). No es un dato menor que en las siete anteriores ocasiones que los mallorquinistas han subido a la máxima categoría, en cuatro no habían sido capaces de mantenerse más de una campaña. Tal vez lo que llame más la atención sea la involución de un equipo que arrancó como un tiro y se mantuvo durante las primeras 29 jornadas sin pisar la zona de descenso.

Siete de nueve

Inicio de temporada de ensueño para los pupilos de un Luis García Plaza que parecían mantener la inercia ganadora que unos meses atrás les dio el ascenso. Un empate ante el Betis en Son Moix (1-1) y los triunfos ante Alavés (0-1) y Español (1-0) situaban a los rojinegros en zona europea. Brian Oliván se estrenó en Primera con gol ante los andaluces y, la fiabilidad defensiva con dos porerías a cero consecutivas, permitió que las dianas de Fer Niño en Mendizorrotza y de Dani Rodríguez frente a los pericos sirvieran para el triunfo.

El Mallorca sumará su temporada número 30 en Primera gracias a una permanencia que se complicó demasiado.

Cota 20

El Mallorca finalizó la primera con veinte puntos en la clasificación. Un promedio que, de mantenerse en la segunda mitad del curso, garantizaría la permanencia. Además los mallorquinistas llegaron a aventajar al Cádiz (12), que marcaba la zona de descenso, en hasta siete puntos en la 16ª jornada tras asaltar el Metropolitano ante el vigente campeón Atlético de Madrid (1-2). El botín de la puntuación podía parecer escaso si tenemos en cuenta que los isleños dejaron escapar puntos en los últimos minutos ante Osasuna (2-3), Real Sociedad (1-0), Valencia (2-2) y Cádiz (1-1). La única mancha en el expediente de la primera parte del curso fue la goleada sufrida en el Santiago Bernabéu ante el líder Real Madrid (6-1).

Primera crisis

LGP superó un final de diciembre y mes de enero sin levantar cabeza, con cuatro derrotas consecutivas entre las jornadas 18 y 22, viendo como la zona de descenso se le acercaba a solamente dos puntos. Granada (4-1), Barcelona (0-1), un Levante que todavía no conocía la victoria (2-0) y el Villarreal (3-0), pusieron al Mallorca a las puertas del infierno justo antes de que el Cádiz, con 18 puntos, visitara Son Moix. Tuvieron que remontar los locales el tanto inicial de Rubén Alcaraz, con sendos goles de penalti de Salva Sevilla y el recién llegado Vedat Muriqi, para salvar la papeleta. Ese triunfo enlazado con otro muy sufrido ante el Athletic Club, con un tanto afortunado del meta vasco Unai Simón en el 88′, alejaban de nuevo a los mallorquines del descenso a siete puntos del peligro.

 

Sentenciado LGP

Cuando la temporada parecía encarrilada, otro bajón de rendimiento condenó al Mallorca a encadenar seis derrotas que le costaron el puesto a Luis García Plaza. Betis (2-1), Valencia (0-1), Real Sociedad (0-2), Celta (4-3), Real Madrid (0-3) y Espanyol (1-0) ejercieron de verdugos de un técnico madrileño que vio como su equipo entró, por primera vez en la temporada, en zona de descenso tras 29 jornadas disputadas. La llegada de Sergio Rico en el mercado invernal, sustituyendo a Manolo Reina y Leo Román entre palos, ni la reincorporación tras su lesión de Antonio Raíllo en el eje de la zaga pudieron frenar una sangría goleadora que situaba a los rojillos entre los equipos que más encajaban de la categoría con 49 goles.

Y llegó ‘El Vasco’

El técnico mexicano llegó a la isla junto a Toni Amor como segundo entrenador con la misión de salvar al equipo con un margen de nueve partidos por delante y la mínima desventaja de un punto por detrás de los cadistas. El debut de ‘El Vasco’ no fue el deseado a pesar de arrancar con una defensa de cinco para tapar agujeros en defensa. El Mallorca cayó en Getafe por la mínima (1-0) y vio como la desventaja aumentó a dos puntos. Con siete derrotas seguidas, se obró la gesta de vencer al Atlético de Madrid en Son Moix con el solitario tanto de Muriqi de penalti (1-0). La inercia no tuvo continuidad y, lejos de casa, los barralets volvieron a caer goleados ante el Elche (3-0). Los pupilos de Aguirre tomaron oxigeno ante un rival directo como el Alavés (2-1), pero el paso por el Camp Nou volvía a complicar las cosas (2-1).

Resurrección

Como si de una final por la permanencia se tratara, el Mallorca afrontaba la visita del Granada a Son Moix con la posibilidad de alejarse a cuatro puntos del descenso. El cuadro nazarí, con su nuevo técnico Aitor Karanka, asestó un golpe moral definitivo (2-6) siendo el equipo que más goles les había anotado a los locales en 23 temporadas en Son Moix. Los pitos y la bronca de los 18.500 aficionados que abarrotaron el estadio dejaron una estampa de casi descenso. Aguirre revolucionó el once regresando Reina a la portería ante el Sevilla y los rojinegros lograron frenar una racha de nueve derrotas consecutivas como visitante (0-0). El duelo en casa ante un Rayo Vallecano fue un ‘match ball’ en contra salvado con el tanto de Abdón en el descuento (2-1) que permitió llegar con vida a El Sadar y depender de sí mismo por delante del Cádiz.

Sobre Pau Ferragut

Especialista en tenis y estadísticas deportivas. Ha cubierto la información de Roland Garros desde 2011.

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