Atrapado en el banquillo y en sala de prensa

Olaizola ostensiblemente enfadado en la banda dando instrucciones en Los Pajaritos. Foto: RCDM.

Menos mal que ya se han terminado los fastos del centenario con sus estrenos tipo Hollywood, camisetas amarillas, fuegos artificiales y otras tantas iniciativas para tapar la triste realidad. Es el momento de centrarse exclusivamente en los quince partidos que quedan. Ha sido una auténtica penitencia estos actos de cien años de historia del club que terminaron el sábado sin cohetes pero con mascletá en Son Moix.

Olaizola ha sabido manejar el entorno. ¿Hasta cuando podrán contenerse las críticas con estos números?

Pocos argumentos

En lo deportivo los números son un auténtico drama. En descenso, con un punto de desventaja respecto al Nàstic y con un Olaizola que, tras diez partidos, solo ha logrado sumar nueve puntos. Vemos a un vasco atrapado en el banquillo y también en la silla de la sala de prensa sin argumentos ya para justificar a sus futbolistas. El técnico cuenta con el beneplácito de todos los estamentos del mallorquinismo y es por ello que las críticas de los medios se están conteniendo. Pero cuidado, ¿hasta cuando? Esta situación puede tensarse mucho si el domingo no se gana en Murcia al UCAM.

Perfil bajo

Olaizola ha ensalzado siempre a sus futbolistas destacando que lo sacarán con corazón, pundonor y ganar por lo civil o lo criminal. Tras todo ello ha pasado a un discurso mucho más crítico hacia su plantilla. Personalmente creo que él ya sabía que el perfil de los jugadores es bajo, que viven acomodados y tácticamente son flojos. Es por ello que me llama mucho la atención que en el entrenamiento posterior al ridículo ante el Tenerife fueran agasajados por Molango, Recio y Campo. No hacía ni 24 horas que habían salido abucheados y a palos de Son Moix entre insultos, pañolada y bronca de los aficionados.

Sin autocrítica

Desde el club no quieren reconocerse las equivocaciones, son muy malos, lo han hecho todo muy mal y vamos de camino a la Segunda B. Para mí la solución pasa porque estos mismos den un paso al lado y se quiten de en medio. Si no quieren dimitir que dejen paso a gente de fútbol que sabrán como mover los hilos en estos últimos casi cuatro meses de liga para salvar al equipo. Supongo que habrá Molango para rato. Yo confiaba en él pero me he dado cuenta de que no tiene discurso y el que predica está caducado. Vamos rumbo a la Segunda B.


Foto: LFP.

Sobre Tomeu Terrasa

Comunicador dedicado durante más de 30 años a la información deportiva. Ha narrado al RCD Mallorca en Primera y Europa además de acompañar a Moyà y Nadal alrededor del mundo desde 1997.

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