Bautismo en la Chatrier

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Era la primera semana de competición y se estaba disputando el Raonic–Mannarino de segunda ronda en la central de Roland Garros. Me senté en la tribuna de prensa para ver el inicio y coincidí en la distancia con la entrada de Carlos Moyà al box del montenegrino. El campeón del 98 re-debutaba en la Philippe Chatrier, esta vez como coach. Pero lo que realmente me ha llevado a escribir esta columna fue otro episodio del que fui testigo por sorpresa.

Un bebé en la grada

Estaba sentado delante de la barandilla de separación con los asientos de pago y llegaron, apurados, una joven pareja con su recién nacido. Durante los primeros dos juegos no vieron el desarrollo de ni un solo punto. Su atención estaba centrada en sacarle a su bebé, de apenas pocos días, las primeras fotos en el abierto francés. Evidentemente el neonato carecía de conciencia alguna de donde se encontraba, pero sus padres tenían claro que aquel tierno momento debía quedar inmortalizado.

El bautizo

Toda religión cuenta con ceremonias de iniciación similares para sus nuevos feligreses. Pero lo que jamás pensé es que viviría de tan cerca un bautizo tenístico en la catedral de la tierra batida. Uno de los preceptos del Islam dice que, al menos una vez en la vida, hay que peregrinar a la Meca. Los fieles del credo profesado por el deporte de la raqueta también aspiramos a tener nuestra primera vez en un gran evento: jugadores, entrenadores, árbitros, fans, staff, voluntarios y periodistas.

La primera vez

La mía fue en 2011 -también aquí en París- para cubrir el torneo. Jugaba Nadal ante un outsider croata llamado Antonio Veic. Mi primera impresión fue la del extraño déjà vu de familiaridad que te lleva a pensar: “Yo ya he estado aquí antes”. El recién nacido seguramente tendrá el difícilmente computable récord de precocidad. Tal vez una gran parte de los que estáis leyendo esta columna habéis vivido una primera experiencia. Espero que, igual que yo con el bebé, estas líneas os lleven a recordar las emociones que evocó vuestro particular bautismo en la Chatrier.


Foto: Rachel Applefield

Sobre Pau Ferragut

Especialista en tenis y estadísticas deportivas. Ha cubierto la información de Roland Garros desde 2011.

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