Company: «Me arrepiento de no haber levantado la voz»

Tras seis temporadas en el primer equipo del Mallorca y el descenso a Segunda B, Biel Company hizo las maletas para marcharse al fútbol chipriota. No es el único mallorquín. Dani Benítez en el AEL Limassol, Guillem Truyols en el AEK Larnaca y Company en el Paphos. Equipo de una localidad costera de 60.000 habitantes que se entrena esta temporada en la Primera División tras la fusión de otros dos clubes de la ciudad en 2014. El lateral derecho atendió la llamada de Radio MARCA Baleares.

Tomeu Terrasa: ¿Qué tal en Chipre?

Biel Company: Adaptándonos. Los cambios son grandes a nivel de ciudad. Es como Palma hace décadas pero el clima y la alimentación son muy parecidos.

¿Querías renovar con el Mallorca?

Si no me quedé no fue por mi culpa. Esperé una muestra de interés por parte del club. Solo recibí un mensaje diciendo que el entrenador tenía otras prioridades. A nadie le motiva jugar en Segunda B pero tenía sentimiento de culpa y no me gusta abandonar el barco cuando se hunde.

Los últimos seis meses fueron los más complciados de mi vida tanto a nivel deportivo como personal.

¿Cómo decides hacer un cambio tan radical?

No tenía intención de firmar por un país tan lejano. Antes de terminar la liga era consciente de que mi contrato con el Mallorca se anulaba en caso de descenso. Había ofertas de equipos españoles de Segunda y los proyectos de Rumanía no me convencían. Decidí arriesgarme a esperar al útlimo momento porque priorizaba sentirme importante deportivamente y poder también terminar mi carrera universitaria.

¿Pasaste una muy mala experiencia?

Los últimos seis meses fueron los más complciados de mi vida tanto a nivel deportivo como personal. Viví muchas situaciones en contra de mis valores. Me faltó sentirme respaldado. Ya forma parte del pasado, no sirve de nada hablar de ello y me alegro desde la distancia del arranque de liga.

Company paseando por la playa de Paphos en Chipre. Foto: GCV.
Company paseando por la playa de Paphos en Chipre. Foto: GCV.

De haber hablado claro en su momento, ¿estaría hoy el Mallorca en Segunda B?

Me arrepiento de no haber levantado la voz cuando debía. Con la llegada de Olaizola me quedé sin protagonismo y con Barjuan ya era demasiado tarde. Me separó y me quedé sin poder comunicarme con el resto del vestuario. No podía decir todo lo que pensaba. Cuando debuté había ocho mallorquines con galones y el año pasado me sentía solo. Tengo la conciencia muy tranquila de haber tratado de representar los valores del mallorquinismo. Me hubiese gustado tratar de ayudar al Mallorca a volver a Segunda.

¿Qué te has encontrado en Paphos?

El año pasado fue designada la mejor ciudad europea a nivel cultural. Me recuerda a Alcúdia. La gente es amable y tranquila. El equipo me ha recibido con los brazos abiertos. Hay mucha gente nueva y de nacionalidades distintas. Tras el ascenso del equipo han apostado fuerte.

Cuando debuté había ocho mallorquines con galones y el año pasado me sentía solo.

¿La intención es estar entre los mejores?

Este año se busca la permanencia soñando entrar entre los seis primeros que disputan la previa de la UEFA. Está el APOEL de Nicosia que o Limassol que son habituales en Europa.

¿Cómo es el club?

Solamente hay un campo de entrenamiento porque están reformando la ciudad deportiva. El estadio es antiguo, con pista de atletismo y para 8.000 personas. Su estructura es humilde con diez empleados. Me identifico con sus valores de lucha y superación.


Portada: Company posando con la camiseta de su nuevo equipo, el Paphos FC chipriota (GCV).

Sobre Tomeu Terrasa

Comunicador dedicado durante más de 30 años a la información deportiva. Ha narrado al RCD Mallorca en Primera y Europa además de acompañar a Moyà y Nadal alrededor del mundo desde 1997.

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