Fútbol-basura y padres-hooligans

Instante de la pelea del pasado mes de marzo en un partido de alevines en Alaró. Foto: Youtube.

Hoy escribo con un estado entre atemorizado y avergonzado. El partido de Segunda Regional infantil (Grupo E) que enfrentaba a Alaró y Collerense -chicos de segundo año que estudian en 2º de ESO- fue derivado a la suspensión debido a la batalla “de las Termópilas” entre familiares de ambos equipos. Si bien hay muchos comentarios de personas que presenciaron el partido, no voy a entrar a valorar los comentarios y los dimes y diretes. Lo que sí es importante recalcar es que lo que está grabado es la tangana en la grada, lo cual ocurre posteriormente a que haya problemas en el césped entre los jugadores de ambos equipos.

¿Sólo nos preocupamos cuando pasa? ¿Por qué no nos indignamos igual cuando no se intenta prevenir?

Estos fenómenos no son propios del fútbol base. Para mí esto adquiere un calificativo de fútbol-basura y son muchas las muestras de repugnancia en redes sociales al visionar la grabación. Cuando un deporte es tan abierto que cualquier persona puede participar en él como federado, deben existir unos mecanismos que controlen que se siga practicando el deporte en cuestión y no se convierta en guerra abierta. Así mismo es bastante lamentable que los adultos que tienen, en teoría, una capacidad de gestión emocional superior a la de preadolescentes alterados acaben y agraven una situación complicada entre niños de 13 y 14 años.

Formar a niños y padres

Lo que todo esto evidencia es que los clubes deportivos tienen una responsabilidad más allá de lo deportivo. Esta temporada ya han estado inmersos en problemas de este tipo otros clubes de fútbol base como Cide, Penya Arrabal o Son Caliu quienes tomaron medidas consecuentes. Seguimos teniendo que curar cuando tendríamos que prevenir. La gestión e inversión económica en el apartado social, no sólo significa transmitir en redes sociales “buenismo” y fotos sobre los partidos que han ganado los niños con entrenadores que aparentan parecer formadores e implicados cuando en realidad parecen estrategias de marketing. Cualquier club con un incremento de 5 o 10€ en las cuotas anuales podría permitirse un psicólogo deportivo que se dedicase a transmitir los valores que de verdad se necesitan, que forme a familiares en gestión emocional y en cómo viven el fútbol de sus hijos. Que forme a entrenadores a priorizar los modales sobre un resultado imprimiendo castigos a quien no persiga una conducta deseada.

Prevenir antes que curar

Lo más preocupante es oír cómo muchos clubes propugnen valores y es evidente que no saben de lo que están hablando ni de cómo se enseñan o de cómo se promueven. Cómo psicólogo deportivo es realmente desesperante que con lo importante y urgente que es invertir en este tipo de programas, dónde la figura única que los puede aplicar es el profesional cómo gestor, se sigan dando estos dramas esperpénticos que invitan a los partícipes a no salir a la calle por vergüenza. Me sugieren cuestiones estos temas: cuando estos clubes que pierden su “buena imagen” por culpa de estos actos y luego salen sorprendidos y apenados en medios o redes sociales a lamentarse. ¿Es hipocresía o de verdad les sorprende? ¿Es prescindible el psicólogo deportivo en el fútbol base? ¿Por qué cuando estos clubes protagonizan estos actos, “piden perdón”, pero siguen sin invertir en valores mediante un profesional? Y la más importante: ¿Por qué el padre o madre de un niño, si tanto desprecia estas cosas, no exige a sus clubes que inviertan en prevenir mediante el psicólogo deportivo? ¿Sólo nos preocupamos cuando pasa? ¿Por qué no nos indignamos igual cuando no se intenta prevenir?


Foto de portada: Diario de Mallorca.

2016_07_10 Logo psicologo

Sobre Óscar Bueno

Psicólogo deportivo mallorquín y entrenador avanzado de fútbol. Trabaja con deportistas profesionales y amateur, jóvenes y veteranos de distintos deportes. Ha colaborado con el RCD Mallorca, BSA-Palma Air Europa o la Vilas Tennis Academy. Puedes encontrar más en www.oscarbueno.es

Deja un comentario

*

Acepto la politica de privacidad *