La soledad de Molango

2017_04_29 Molango

El consejero delegado del RCD Mallorca ha pasado la peor semana desde que aterrizó en la isla el 4 de enero de 2016. Molango -un hombre de orden, valores, educado y con una puesta en escena de la más alta business school- ha sido víctima de gravísimos insultos y amenazas. Me llama la atención que nadie haya levantado la voz para censurarlos cuando apenas hace unas semanas un árbitro suspendió un partido en Tercera al recibir deplorables improperios pero menos ofensivos que los que tuvo que soportar el abogado suizo.

¿Dónde están todos los que querían a Molango en sus actos, eventos, conferencias o firmas de convenios con el club?

Silencio administrativo

No he escuchado a la Federación balear, Comité de Árbitros ni -todavía más grave- de la LFP del mediático presidente Javier Tebas censurando públicamente los hechos. Los padres involucrados en el escándalo de Alaró fueron criticados, identificados e interrogados por la Guardia Civil. Las reacciones en contra de la violencia verbal y física en el fútbol llegaron inmediatamente montándose cumbres en las que tampoco faltaron los políticos y, por supuesto, las ruedas de prensa, fotos, comunicados y pancartas en actos públicos hasta que se apagó la alarma social. El Comité de Competición castigó a los responsables hasta el próximo papelón que dé la vuelta al mundo.

molango nadal

Silencio institucional

Molango vivió, primero en la tribuna de Son Moix y después a la salida del estadio, insultos racistas y ofensas hacia su santa madre. Nadie ha salido públicamente en su apoyo. ¿Dónde están todos los que, desde que llegó, querían a Molango en sus actos, eventos, conferencias o firmas de convenios con el club? Me duele especialmente que mi amigo el vicepresidente del Consell de Mallorca Xisco Miralles, impulsor de la campaña “Jugam amb l’elit” en la que tanto se involucró el Mallorca por orden expresa de Molango, no se haya desmarcado en censurar sin tapujos lo sucedido.

La foto ya no interesa

No me valen que me digan “le llamé por teléfono” o “le puse un whatsapp”. El consejero delegado se ha quedado solo y sin apoyos. Los actos violentos contra él se han visto por televisión, en fotos y han sido retransmitidos en directo por las radios. A Molango, no sé si por estar a punto de descender o tener un suelto de alto ejecutivo; se le puede insultar, menospreciar y a un árbitro -que cobra 35 euros por partido- es delito. A Molango le han dejado solo pero, conociéndole, ya tiene las cruces puestas sobre quienes cobardemente se han escondido.

Sobre Tomeu Terrasa

Comunicador dedicado durante más de 30 años a la información deportiva. Ha narrado al RCD Mallorca en Primera y Europa además de acompañar a Moyà y Nadal alrededor del mundo desde 1997.

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