Trago amargo

El Mallorca no estará el viernes en el bombo del sorteo de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey tras caer en la tanda de penaltis ante el Fuenlabrada (2-2). Antonio Sánchez falló el octavo lanzamiento de los barralets tras estrellar su disparo en el palo (7-6). También Braian Cufré tuvo en sus botas cerrar la eliminatoria en el quinto lanzamiento, gracias a la parada de Miquel Parera a Franchu en el cuarto turno de los madrileños, pero Pol Freixanet lo evitó haciendo lo propio. Fue una noche de emociones fuertes, además de errores y aciertos, que acabó con sabor amargo en el estadio Fernando Torres.

Preocupa también que seis de los últimos siete goles recibidos se han producido a balón parado.

Señalados

La montaña rusa copera empezó bien para los mallorquinistas. Aleksandar Trajkovski abrió el marcador a los once minutos con un disparo con su pierna derecha. Los problemas que arrastra el equipo a balón parado en los últimos tres encuentros se presentaron de nuevo. Adrián Diéguez puso la igualada, a los nueve minutos de la reanudación, tras un saque de esquina que sirvió para forzar el tiempo el tiempo extra. En el minuto cien llegó el más clamoroso de los fallos del choque. Parera no logró controlar un pase atrás de su compañero Fran Gámez y el balón entró llorando en la portería visitante.

Reacción

Luis García Plaza trató de buscar un revulsivo para la segunda parte de la prórroga dando entrada a Abdón Prats por el debutante Fran González. El artanenc, en ataque junto a Ibra Diabaté que también se estrenó con el primer equipo, logró el empate a dos a cinco minutos con un tanto de oportunista al aprovechar un mal rechace de la zaga local. El técnico madrileño había puesto toda la carne en el asador tras haber sacado de inicio un once inicial con rotaciones y los bermellones llegaron a los penaltis con titulares como Salva Sevilla, Lago Junior, Baba o Antonio Sánchez.

Mala dinámica

La peor consecuencia de la eliminación es que los mallorquinistas no logran desquitarse del mal sabor de boca que dejan los últimos tres encuentros oficiales con la derrota precisamente ante los madrileños en Son Moix (2-3) y el empate en Oviedo tras no lograr cerrar un cero a dos (2-2). La Copa tampoco sirvió de bálsamo anímico en la que ya es, por ahora, la primera dinámica negativa de un curso hasta ahora inmaculado. Preocupa también que seis de los últimos siete goles recibidos se han producido a balón parado.

Sobre Pau Ferragut

Especialista en tenis y estadísticas deportivas. Ha cubierto la información de Roland Garros desde 2011.

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