El VAR amarga las fiestas

2019_12_21 Sevilla

El videoarbitraje volvió a ser determinante una semana más en los partidos del Mallorca. La derrota ante el Sevilla (0-2) estuvo marcada por dos decisiones que desde la sala del VAR en Madrid inclinaron la balanza a favor de los andaluces. La primera fue el gol anulado a Ante Budimir antes del descanso que virtualmente situaba las tablas en el marcador. La segunda, no menos portestada, llegó iniciada la segunda parte con un penalti de Baba sobre Jordán que Gil-Manzano fue a revisar a la pantalla.

El gol anulado a Budimir y el décimo penalti en contra de la temporada encendieron a jugadores y aficionados.

Empate anulado

Más de dos minutos tardó el colegiado extremeño en determinar que el tanto de Budimir al filo del descanso no subía al marcador para poner el empate a uno. A priori el centro de Lumor, desde la izquierda hacia al corazón del área, parecía habilitar al delantero croata porque su asistente, ubicado en la banda contraria, no levantó su banderín advirtiendo de ninguna posición adelantada. Pero la larga espera de Gil-Manzano empezó a inquietar a los 14.321 espectadores en Son Moix entre las protestas de los propios futbolistas rojillos. Finalmente la ubicación antirreglamentaria del atacante de Zenica se confirmó porque, antes de que el balón llegue a sus botas, Lago Junior la intercepta para dirigir la asistencia. Este detalle enfureció a la afición en los minutos añadidos del primer tiempo hasta que los árbitros abandonaron al descanso el terreno de juego.

Lago Junior se lamenta tras una clara ocasión fallada en el primer tiempo. Foto: LaLiga.
Lago Junior se lamenta tras una clara ocasión fallada en el primer tiempo. Foto: LaLiga.

Décimo penalti

Tras la reanudación, todavía con la mínima renta para los pupilos de Julen Lopetegui, llegó la acción que mató definitivamente el encuentro. En el minuto 60 el Mallorca trataba de salir jugando desde su propia área cuando, en un balón dividido, Baba gana aparentemente la acción a Jordán pero acaba pisándole. Gil-Manzano permite que se siga el juego y los de Vicente Moreno acaban forzando un córner en el área contrárea. Es entonces cuando el ábitro principal para el juego de nuevo y es Del Cerro-Grande, el colegiado de la sala del VAR, entró en juego. Todo el estadio se preguntaba si en la pugna de Lago para forzar el saque de esquina, provocó manos o alguna acción dentro del área susceptible de ser penalti favorable al Mallorca. Tras hacer el gesto de la pantalla, Gil-Manzano fue a consultarla. Reina le protestaba ostenisblemente consciente, seguramente, que la acción de su compañero no había pasado desapercibida. Sin titubear, el colegiado se dirigió al centro del campo con el silbato en la mano pero señalando los once metros en el área mallorquinista. El enfado fue monumental por el décimo penalti en contra que le señalan a los isleños en dieciocho jornadas. Banega selló la cuarta derrota del Mallorca en casa de la temporada y amarga los ánimos antes del parón navideño.


Portada: Reina saca el balón de su portería tras el primer tanto de Diego Carlos (LaLiga).

Sobre Pau Ferragut

Especialista en tenis y estadísticas deportivas. Ha cubierto la información de Roland Garros desde 2011.

1 comentario

Hay Farragut y del primer gol no dices nada.Lopetegui y Federación(deudas del pasado)da la casualidad que el Sevilla es el equipo más favorecido de la (Liga de juguete)

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