No tienen rival

2018_06_10 Nadal Moyà

Rafel Nadal ha ganado otro Roland Garros y ya son once. Una auténtica barbaridad. Cuando el manacorí pisa la tierra batida de París se transforma en un tenista intratable y poderoso que solamente tiene un rival que puede vencerle. Este es la salud. Si se encuentra bien de salud es invencible en la Philippe Chatrier que, muy a pesar de los franceses, deberían ir pensando y mentalizarse que algún día habrña que cambiarle el nombre por el de pista Rafel Nadal. Todavía es pronto para el cambio porque al número uno del mundo todavía le queda cuerda para sumar algún que otro Abierto de Francia. Hoy en día, sobre tierra batida y al mejor de cinco sets, no tiene rival ni a corto ni medio plazo.

Moyà le marcó el camino a Nadal ayudándole a conocer el tenis profesional. Fue su guía, consejero y hoy es su entrenador.

Serenidad y entereza

El mundo se ha rendido a Nadal comenzando por los franceses que, durante años, lo han intentado todo fuera de la pista para desestabilizarle. Desde acusaciones de dopaje a burlas en programas televisivos sin olvidar los abucheos en sus partidos. Nada ni nadie han podido con Nadal desde que en 2005 ganó su primer Roland Garros ante Mariano Puerta. Ese primer Grand Slam lo viví con la misma emoción que el de Carlos Moyà en 1998. Después han llegado once más. Con el paso de los años el ganar en París se ha convertido en un clásico para Nadal y ello se refleja en las celebraciones mucho más serenas y discretas sin grandes fastos y rodeado siempre de su equipo y amigos con quien comparte sus malos momentos y largos periodos lejos de las pistas a causa de las dichosas lesiones.

Nadal y Moyà conversando durante un entrenamiento. Foto: TTdeporte.com.
Nadal y Moyà conversando durante un entrenamiento. Foto: TTdeporte.com.

Veinte años después

Ha sido muy emotivo en esta edición de Roland Garros ver sentado en su box a Moyà en su debut como entrenador. No olvidaré nunca aquel 7 de junio de 1998 cuando el actual míster levantaba la Copa de los Mosqueteros. Nadal, como ha contado a TTdeporte, era un niño que le vio por televisión y no había hablado todavía nunca con él. Hoy están celebrando el éxito juntos. Conociendo a Carlos seguro que esta noche le pasará por delante aquella celebración del 98 en el hotel California, el apoteósico recibimientos en la embajada de España en París o como nos escapamos de la recepción por la puerta de atrás. Eso por no hablar de la larga noche en los Campos Eliseos.

Amigo y entrenador

Me alegro por Charly -nunca me gustó llamarle así- y por sus padres. Gente entrañable que, de la noche a la mañana, se vieron abrumados por la moyamania. Carlos tuvo que retirarse un 17 de noviembre del 2010 a los 31 años. Tampoco pudo superar al terrible rival que se llama salud. Hoy dos grandes del tenis mundial son campeones de Roland Garros. Moyà le marcó el camino ayudándole a conocer el tenis profesional. Fue su guía, consejero y hoy es su entrenador. ¡Felicidades a los dos!

Sobre Tomeu Terrasa

Comunicador dedicado durante más de 30 años a la información deportiva. Ha narrado al RCD Mallorca en Primera y Europa además de acompañar a Moyà y Nadal alrededor del mundo desde 1997.

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