Bloqueados

El duro temporal que azota al Mallorca ha producido un importante desgaste en la propia institución, entorno y afición. Hasta el punto de tener que asumir todas las partes que, a día de hoy, el porcentaje de un posible descenso es altísimo aunque no parece haber dejado muy tocada anímicamente a la planta noble. El día a día de puertas para afuera no transmite la sensación de que se quiera asumir la crítica situación. Ni la presencia del presidente ha servido para presentar un plan de choque para los partidos que restan por jugarse en Son Moix con el fin de crear ambiente, química y vender confianza a jugadores y grada.

Solo falta que Aguirre tenga que valorar las obras mientras el presidente sí está, pero no se le espera en sala de prensa.

La salvación pasa por Son Moix con partidos directos que serán auténticas finales con el Alavés, Granada y Rayo. Pero el mallorquinismo necesita recibir señales desde el estadio y Son Bibiloni. Una vez más parece que todo volverá a dejarse en manos del entrenador, ahora Javier Aguirre, en las ruedas de prensa. Como siempre, a última hora, el bueno de Joan Serra se sacará el clásico mosaico de cartón, patrocinado por el amigo Antonio Pérez, o los garrotes de plástico para los asistentes al estadio. Del tema de los chicos abanderados antes de los partidos, me hace retrocedes treinta años. Sin comentarios.

 

Golpe definitivo

El bajón y el miedo a la Segunda División mantienen a todos bloqueados. Además, no tendríamos que olvidarnos del difícil momento que está pasando el dueño del club Robert Sarver con su investigación, de la cual muy pronto conoceremos su desenlace. Algo que podría motivar su abandono de LaLiga y, no sé, si del Mallorca si resulta culpable de los cargos de racismo, misoginia y ambiente tóxico de trabajo. Ese podría ser el golpe definitivo a esta crisis.

Revalorización

Cort le ha dado una gran alegría al abonado con la reforma integral, que ya está aprobada, pudiendo por fin arrancar las obras. Una reivindicación histórica que colocará al nuevo Son Moix en un lujoso estadio solamente de fútbol, gracias a la gestión de Tebas y sus amigos del fondo de inversión CVC aportando 5,4 millones para la primera fase. El resto, cuando corresponda, ya sea con el equipo en Primera o Segunda. Esta inversión ni la reforma tienen que llevarnos a pensar que es una señal que indique que los americanos se comprometen a medio plazo a seguir siendo los dueños. El proyecto aprobado y con financiación es otro fenomenal argumento para colocar en el escaparate de posibles compradores la entidad.

¿Kohlberg?

En otro momento el OK del Ajuntament habría sido recibido con fastos y como se merece una decisión tan esperada y, hasta hoy, se ha quedado en un tweet oficial del club. Esto ya no es lo que era. Ni lo volverá a ser. Solamente falta que tenga que ser Aguirre quien valore cuando deben empezar las obras y cuales serán las características de la cubierta, mientras el presidente sí que está, pero no se le espera, en la sala de prensa al señor Kohlberg. Por cierto, alguien sabe decirme como, cuando y quien ha trasladado las quejas sobre los arbitrajes. O se han quedado en las cartas de los peñistas oficialista y disidentes con la crítica de árbitros retirados y resentidos hacia Toño Matehi Lahoz.

Sobre Tomeu Terrasa

Comunicador dedicado durante más de 30 años a la información deportiva. Ha narrado al RCD Mallorca en Primera y Europa además de acompañar a Moyà y Nadal alrededor del mundo desde 1997.

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