El proceso

Mala suerte ha tenido Juan Ayuso esta semana en esta París-Niza azotada por una inclemente meteorología. Todos le vimos retorciéndose de dolor sobre la bicicleta y lamentándose de tener que abandonar la carrera.

La profesión del ciclista tiene estas cosas. Cuando uno mejor se encuentra, un lance inoportuno se lleva al traste lo que hasta hace unos instantes era un mero pensamiento remoto.

A pesar de esta desgraciada noticia, las apariciones de Ayuso en este inicio de temporada confirman que el cambio de equipo ha desatado al campeón que lleva dentro. Aunque igualmente es cierto, que el año pasado también tuvo un inicio fulgurante hasta que se vio truncado en la primera semana de Giro de Italia, después de partir como uno de sus favoritos.

Siendo contemporáneo de Pogacar, la necesidad de seguir un proceso adecuado se convierte en un requisito.

En reiteradas ocasiones se somete a los candidatos a campeonar una exigencia perjudicial y desmesurada.

Una realidad que me invita a reflexionar acerca de la importancia del proceso. Y más, siendo contemporáneo de un talento como Pogacar.

El primero que debe asumir la necesidad de este proceso es el propio aspirante. Y ello con la ayuda que hoy en día se dispensa material, profesional y tecnológicamente, algo impensable no hace tanto tiempo.

Ayuso, figura del panorama nacional

Ayuso es la figura natural del ciclismo español, con los debidos respetos a Enric Mas, el vueltamano por excelencia, y que tiene una oportunidad en su debut en el Giro de Italia.

Sin embargo, en España el verdadero éxito se mide con el Tour de Francia. Una exigencia que puede condicionar la carrera de un buen y prometedor ciclista. Ayuso ha ganado carreras importantes dada la juventud que atesora, sin embargo, su ambición y calidad le piden más. Hemos de intuir en este síntoma una virtud a saber gestionar.

El camino hasta la cima del ciclismo, en muchas ocasiones, exige de un proceso que pasa por comenzar haciéndose fuerte en carreras de una semana. Este es el consejo que el exdirector Bruyneel recomienda a Remco Evenepoel, a quien la fijación por ganar el Tour de Francia le puede suponer perder muchas oportunidades.

En España el verdadero éxito solo se mide con el Tour de Francia.

Cualquier proceso lleva tiempo, esmero y esa pizca de suerte, que, en ocasiones, se tuerce, como esta semana sucedió con Ayuso. En otras, favorece, como sucedió con el mismo protagonista en la Vuelta al País Vasco del 2024, con aquella múltiple caída de los máximos favoritos, un suceso que le despejó el camino para hacerse con la “txapela”.

Con ciclistas como Pogacar en carrera, la importancia de seguir un proceso es más importante si cabe. Ser contemporáneo de un talento tan exagerado, obliga más todavía, para evitar que la frustración pueda acabar en obsesión. La historia nos recuerda casos donde este error terminó en consecuencias fatales para las carreras deportivas de ciclistas, que acabaron sufriendo sus derivadas en el plano más personal de sus vidas.

Sobre Fernando Gilet

El Rutómetro de Fernando Gilet. Blog personal | IG @fernandogilet | Opinión, comentario y análisis de la actualidad ciclista de allí y de aquí con un toque muy personal.

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