Reyes del circuito

Por si quedaba algún escéptico, algo que dudo, el desapercibido Campeonato de Europa en ruta sumó un tercer pleno para los Jumbo Visma en una temporada que se la puede definir de ensueño para el equipo neerlandés. El pasado domingo, con la victoria de Cristophe Laporte proclamándose campeón del viejo continente en un trepidante final de carrera con su compañero de equipo, en aquellos momentos un rival, Wout Van Aert, puso el broche a un temporada redonda. 

Esta carrera de selecciones ha confirmado lo que ha sucedido en el ciclismo por equipos. Los mejores ciclistas de la temporada han elevado las abejas a las alturas. El triplete de las grandes vueltas – Giro, Tour y Vuelta- con tres corredores diferentes, un podio al completo en la Vuelta a España para, siete días después, repetir la historia con Laporte, Van Aert y Olav Kooij con el cetro europeo en juego. Solo falta que Van Aert se haga con el Giro de Lombardía,  algo que resarciría al belga de una temporada más bien aciaga en el plano de individual. 

El pleno de Jumbos en el podio del Campeonato de Europa pone el colofón a una temporada extraordinaria. 

Tal exhibición de poderío deja al resto de equipos en una situación incómoda. No se recuerda nada parecido en la legendaria historia de este deporte. El dominio aplastante de los Jumbo en el 2023 no encuentra parangón, por la extensión, cantidad y calidad de los triunfos de sus corredores.

Ni en los años dorados del Sky sucedió algo similar. Los ingleses dominaron un lustro que marcó una época, obligando a la UCI a tomar decisiones para contrarrestar un dominio absoluto en determinadas carreras. Salvando el éxito superlativo de La Vuelta, no puede afirmarse que la situación se haya repetido. El Jumbo ha dominado la temporada, sin embargo, ha habido mucho más juego, a excepción de la Vuelta, reitero. 

Marcarse un Jumbo

Roglic ganó in extremis el Giro de Italia a un Geraint Thomas que se hundió en Monte Lusari. Alguno podrá decir, y probablemente, no le faltará razón, que el Giro lo ganó el menos malo de la carrera. El abandono de Evenepoel lastró y empobreció una deslavazada corsa rosa, pero no olvidemos que el esloveno venía de ganar la Tirreno.

No sucedió lo mismo en el Tour de Francia. Pogacar y Vingegaard nos brindaron un Tour cargado de emociones. El éxito arrollador de Vingegaard en Combloux restó valor a la brillante actuación de Pogacar. El esloveno no consiguió vencer a su rival, pero mantiene intacto su capital como corredor que puede marcar una época en el ciclismo. Lo de Vingegaard merece un articulo dedicado.

El patrocinador del mejor equipo del mundo se baja de la bicicleta en el mejor momento. 

Por lo que se refiere a la Vuelta, queda poco por añadir. El triunfo de Kuss es también el de su equipo.  A pesar de lo sucedido en el Angliru, se supo enmendar el error estratégico y reputacional de aquella fuga traicionera. Finalmente, se respetaron los cánones del rito ciclista respecto al líder del mismo equipo. La infamia que sobrevoló por unas horas quedó zanjada ante la avalancha de críticas al amago que protagonizaron Vingegaard y Roglic en los últimos kilómetros del Altu. 

Llegan las bellas clásicas italianas donde, curiosamente,. el patrocinador del equipo más laureado del año se despedirá de su colaboración. Los supermercados se bajan de la bicicleta. A partir de ahora,  a lo de marcharse por la puerta grande se le podrá llamar “marcarse un Jumbo”, 

Sobre Fernando Gilet

El Rutómetro de Fernando Gilet. Blog personal | IG @fernandogilet | Opinión, comentario y análisis de la actualidad ciclista de allí y de aquí con un toque muy personal.

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