Arbitran sin presión

Ahora que no hay público en los estadios imaginemos cuanta presión se han quitado de encima los colegiados para dirigir los encuentros en este regreso competitivo. Los vemos en los futbolistas con varios ejemplos recientes. El Barça empató en casa con dos penaltis en contra habiendo podido dejarse sus últimas opciones de atrapar al Real Madrid en la clasificación. El Valencia, conociendo la exigencia de su afición, se dejó su primera derrota del curso en Mestalla. El Betis, que no baja de los cincuenta mil espectadores en el Villamarín, destituyó a Rubi por los malos resultados.

Se dijo que con el videoarbitraje se acabaría la polémica pero hay más que antes.

Desinhibidos

Los árbitros tienen todavía menos presión ambiental ni sienten hostilidad cuando toman decisiones en contra de los equipos locales mientras hacen su trabajo. Incluso lo vimos en el VAR que les cuesta hacer sentencias claras. En el penalti a Dani Rodríguez se tarda más de seis minutos para que desde la sala se le diga a De Burgos-Bengoetxea que acuda al monitor. Si una jugada no es tan clara se supone que no es penalti del mismo modo que tampoco lo fue el que se señaló sobre Santi Mina del Celta, tal vez por compensación, donde el contacto es mínimo y se deja caer. La verdad es que el VAR ayuda en lo que es objetivo pero no en la interpretación. Se dijo que con el videoarbitraje se acabaría la polémica pero hay más que antes.

2020_07_02 Mallorca

Criterio

No dejó de sorprenderme que el parón para revisar el penalti en Son Moix sea el más largo en casi dos temporada con el VAR en Primera. Según el protocolo los penaltis deben ser muy claros y se corrigen si son errores manifiestos porque señalar los once metros es el mayor castigo que hay en el reglamento. El vídeo no deja nada claro y, el mayor problema, es que lo vemos en muchos estadios. Igual que la aplicación de la sanción con tarjeta amarilla a los saltos con los codos por delante. Algunos árbitros que consideran que nueve de cada diez saltos tocan en la cara de un rival, aunque este salte menos, se amonesta. Hace falta un criterio firme porque este fútbol no es lo mismo y sin público mucho menos.

Sobre Miquel Soler

Ex futbolista de Espanyol, Barcelona, At. Madrid, Sevilla, R. Madrid, Zaragoza y Mallorca. Entrenó también a los mallorquinistas en la temporada 2014/15. Actualmente es comentarista en beIN Sports y Radio MARCA Baleares.

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