Lo que nos perdimos

Cuando todo esto pase, lo del confinamiento, lo del coranavirus; tendremos tiempo para pensar en todo lo que nos hemos perdido durante estos días al no poder salir de casa. Si de alguna forma vinculamos a esta lista al mundo del deporte, nos hemos perdido un Mallorca-Barça, ligas, finales, final fours, finales de la NBA, Juegos Olímpicos o la Liga Femenina de baloncesto. Todos estos eventos no son tan importantes como salvar vidas pero sí formaban parte de nuestras vidas y, siendo realistas, los echamos de menos y los disfrutábamos. Cada cual con su deporte, con su equipo y su pasión.

Son momentos que siempre recordaré y una forma de estar con mis hijos. De disfrutar juntos de algo que nos encanta.

Personalmente lo que más me fastidia es haberme perdido durante esta crisis los partidos de mis hijos. Ver a nuestros entrenadores dirigir a los distintos equipos del club, saludar a los árbitros o a los entrenadores del otro equipo. En mi caso ejercer de delegado de campo y encontrarme con todos los amigos que me ha dado el deporte. Ver ganar o perder, meter un tiro o fallarlo. Las conversaciones con nuestros entreandores antes de los partidos y los mensajes al entrenador del Infantil B para ver como había ido el partido y que tal habíamos jugado.

2020_04_16 Piqué

Las pequeñas cosas

Tantas pequeñas cosas, tantos detalles y cuestiones insignificantes que, seguramente, no harán que el mundo sea mejor. Pero esas pequeñas cosas son las que he perdido, las que hemos perdido. Por que el deporte de base, el de formación, se compone de pequeñas cosas. Si tu hijo mete un gol, si mejora su mecánica de tiro y ahora ejecuta mejor los triples. Si lo ves sonreír después de cada entreno y ves pequeñas mejoras en su juego. Si coge mejor la raqueta cuando golpea de revés, si ves que espera con ilusión el día de partido y hace piña con sus compañeros.

La gente que invertimos todo nuestro fin de semana detrás de nuestros hijos que practican deporte o los que están involucrados en la gestión de un club -ya sea un grupo de deportistas, entrenadores, padres, directivos o meros espectadores- nos cuestionamos lo que hacemos. ¿Cómo podemos ‘gastar’ tantas horas de nuestro descanso? Yo siempre respondo lo mismo: son momentos que siempre recordaré y es una forma de estar con mis hijos. De disfrutar juntos de algo que a ellos les encanta y, no nos engañemos, a nosotros también.

El deporte profesional nos da mucho. Momentos de pasión y gloria o de decepción. Pero hasta los deportistas profesionales no pueden negar que disfrutan más de lo que hacen sus hijos que de sus propios logros. Son pequeños recuerdos que tenemos metidos en una bolsa que, cuando la abrimos, nos sacan una sonrisa. De momento nos quedamos en casa trabajando, formándonos y preparando la próxima temporada -o lo que quede de esta- pero tenemos claro que pronto la pelota volverá a botar.

Sobre Tolo Oliver

Creativo, diseñador gráfico. Vicepresidente del CB Sant Francesc Llops d'Inca.

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