Solo vale ascender

El RCD Mallorca ya es campeón y una parte del mallorquinismo se entregó en Son Moix al equipo con cánticos de “campeones, campeones” y sonando por megafonía el himno de la Champions. Ridículo espantoso del club al hacer sonar el We are the champions reservado solo para ocasiones solemnes y vinculado al fútbol profesional para identificar que se ha conseguido un gran logro. Este curso se han vivido dos momentos para olvidar. El primero cuando sonó el Que viva España de Manolo Escobar con la selección nacional femenina y el de este pasado domingo.

Las heridas siguen abiertas y cualquier demostración de ostentación no será bien vista por el aficionado futbolero.

Orgullo herido

Respeto estos momentos de euforia y jolgorio rojillo, pero no hay para tanto. No se ha ascendido todavía y ese es el único objetivo que, de conseguirse, podría celebrarse. Pero, en ningún caso, lo hará todo el mallorquinismo. Son miles los aficionados que siguen enfadados, alguno hasta ofendido, con todo lo ocurrido la pasada temporada y no han vuelto a pisar el estadio. Esta gente no celebrarán nada y, en algunos casos, ni perdonarán el bochorno de haber tenido que jugar en Segunda B. Las heridas siguen abiertas y cualquier demostración folklórica de ostentación por parte del club, incluída la propiedad, no es ni será bien visto por el aficionado futbolero. El auténtico que lleva el descenso clavado en su orgullo mallorquinista.

Abdón celebrando el primer tanto ante el Badalona rodeado por sus compañeros. Foto: RCDM.
Abdón celebrando el primer tanto ante el Badalona rodeado por sus compañeros. Foto: RCDM.

Todopoderoso

Entiendo que los más jóvenes, que eran muy niños en la época dorada del club, se manifiesten con júblio y euforia desbordada. Solo han vivido penúrias, guerras de poder entre propietarios y han coincidido en Son Moix con plantillas poco profesionales, en su gran mayoría, que no transmitieron ni contectaron como lo ha conseguido la actual. En ningún caso quiero que se interprete que le estoy restando valor al hecho de haber acabado líder de grupo de Segunda B. Pero seamos serios aceptando la dificultad que ello conlleva con esta plantilla en agosto sabíamos que el Mallorca sería el mejor al final. Se han pasado momentos complicados con dos malas rachas de resultados en una categoría infame para un equipo con calidad y con la obligación de “jugar” en campos casi de tierra, con ambientes hostiles en el propio terreno de juego y sufrir nefastos arbitrajes. Este es el gran mérito de ser el mejor del grupo. La liga en Segunda B se gana como visitante al hablar de un poderoso como el Mallorca arrastrándose por campillos y polideportivos donde esperan al ex Primera.

Moreno reforzado

Moreno y su equipo de trabajo han sabido negociar con éxito las miserias de la categoría fieles a sus ideas desde la primera jornada en táctica y toma de decisiones, cosa que hacía tiempo que no pasaba entre los inquilinos del banquillo. Pero esto solo acaba de empezar y ahora ya no hay vuelta atrás. Solo vale el ascenso incluso teniendo que recurrir a la repesca con dos eliminatorias más para lograrlo. Ello plantearía un escenario inesperado de crisis en el entorno y toda la euforia e ilusión del mallorquinismo saltaría por los aires.


Portada: Futbolistas del Mallorca agradeciendo desde en centro del campo el apoyo de la afición en Son Moix (RCDM).

Sobre Tomeu Terrasa

Comunicador dedicado durante más de 30 años a la información deportiva. Ha narrado al RCD Mallorca en Primera y Europa además de acompañar a Moyà y Nadal alrededor del mundo desde 1997.

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